sábado, 31 de diciembre de 2011

"Miles de personas colapsan la Puerta del sol la noche del 30 de diciembre"

Miles de personas colapsaron la Puerta del Sol en la noche del 30 de diciembre para celebrar la llegada de 2012 con un día de antelación. Muchos iban para evitar las aglomeraciones de la Nochevieja.
Un importante dispositivo de la Policía Municipal controló todos los accesos al centro neurálgico de la capital para evitar que en Sol se introdujeran envases de vidrio, botellas o venta ambulante que hubiera podido distorsionar el ambiente de fiesta.

La fachada principal de la presidencia de la Comunidad de Madrid en la que se ubica el reloj más famoso de España, estuvo especialmente protegida con una barrera de seguridad de unos diez metros bajo la atenta mirada de varias dotaciones del mismo cuerpo policial asistidos con canes adiestrados.
El éxito del que comienza a ser tradicional inicio de la Nochevieja en Madrid viene una vez más determinado por la gran afluencia de público que prefiere evitar la aglomeración de la importante noche del cambio de año.

Tal vez haya que empezar a echar cuentas y comparar ambas aglomeraciones pues en asistencia no deben de estar ya muy distanciadas, dado que la prefiesta del día 30 bate récords de asistencia año tras año. Además, la cadena Neox retransmitió las campanadas y ayudó a impulsar la celebración de las preuvas en el kilómetro cero.

No han faltado uvas, chocolate, dulce, cerveza, champán y licores aunque el brindis se hiciese con vaso de plástico y la imaginación de los más atrevidos haya conseguido camuflar en la plaza alguna que otra litrona o botella de champán.
Gran parte tomó las uvas tradicionales pero otros aseguraron que daba mala suerte comerlas con anticipación y prefirieron cambiarlas por conguitos y lacasitos. "Fue como Nochevieja pero un poco más familiar ya que han venido muchos niños", dijo un agente que aseguró: "Esta tradición del día anterior está tomando cada año más cuerpo y hay que empezar a cortar los accesos desde media hora antes de las 00.00 horas".

Desde unos trescientos metros alrededor de la Puerta del Sol el recorrido debía hacerse a pie, dado que el transporte público de autobús y taxi no accede a la zona en esta noche y de que las estaciones del Metro y del Cercanías ferroviario en la misma plaza tenían echado el cierre.

Una vez que se dieron las campanadas y la gente tomó las uvas y los conguitos la gente tuvo problemas para salir de la plaza, sobre todo en dirección hacia Tirso de Molina y Callao. "Lo peor ha sido que la Policía ha cortado dos salidas de Sol, Carretas y Correos, 15 minutos y ha podido ocurrir una desgracia por el tapón que se originó», dijo uno de los presentes que estuvo más de un cuarto de hora esperando para salir hacia el parking donde había dejado el coche.
Todos los locales de restauración de la misma plaz
a y de las calles aledañas han gozado de una asistencia generosa de clientes que hacían ardua la labor de conseguir una cañita refrescante -la noche invernal era relativamente moderada con una temperatura de 10 grados-, e infructuosa la pelea por conseguir unas bravas del célebre Callejón del Gato por el que hacía sus correrías bohemias Don Latino de Híspalis.

Y así todos los aledaños y rincones en los que turistas despistados, ancianitos de paseo navideño de última hora y hornadas de jóvenes disfrazados y engalanados con multitud de variados símbolos, pelucas y vestimentas han disfrutado del final de un año 2011 que por una vez no ha estado asociado a la imagen negra de las malas noticias que nos han acompañado en estos últimos doce meses.
Madrid ha retomado de nuevo la calle para sonreír, desearse un buen año, augurar un futuro prometedor, echar un baile y sencillamente divertirse en esta entrañable noche en la que todos se abrazaron con todos una vez más en la plaza que guarda el mayor patrimonio de las vivencias ciudadanas de la capital de España: la Puerta del Sol.
 http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/31/madrid/1325290577.html

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