miércoles, 29 de febrero de 2012

La Comunitat cierra un febrero "muy seco" y el tercero más frío de los últimos 60 años


 La Comunitat Valenciana ha cerrado un mes de febrero "muy seco" y "extraordinariamente frío", hasta el punto de que ha sido el tercero más frío de los últimos 60 años, tras los de 2005 y 1956, aunque en observatorios como el de Alicante se ha situado como el segundo, por detrás del de 1956, según la información facilitada por la Delegación Territorial de la Agencia estatal de Meteorología.

   De acuerdo con Aemet, lo "más destacado" ha sido la persistencia del frío en tres oleadas de aire polar continental de origen siberiano centradas en los días 4, 8 y 12, que dejaron heladas en el 98 por ciento del territorio y temperaturas inferiores a cuatro grados bajo cero en el 70 por ciento. La temperatura media estimada del mes, con 5,9 grados centígrados, es tres grados inferior a la normal en la media del periodo 1971-2000.

   La cantidad media estimada de precipitación ha sido de 3.8 litros por metro cuadrado, que es un 90 por ciento menos de lo que se considera normal en febrero. De este modo, continúa la tendencia "muy seca" que se observa desde el principio del invierno. De hecho, el actual invierno, en el promedio de la Comunitat, está teniendo un déficit de precipitaciones del 60 por ciento con respecto a lo normal, y sería el invierno menos lluvioso desde el invierno 1994-1995.
   Sin embargo, Aemet ha apuntado que el mes de noviembre fue "muy húmedo" en la autonomía, con dos veces y media más lluvia de lo normal, lo que ha permitido paliar el "gran déficit" de lluvias del invierno. Así, en el denominado año hidrológico, desde el 1 de octubre, el déficit de lluvias en el promedio de la Comunidad es del 11 por ciento.

lunes, 27 de febrero de 2012

La crisis también golpea a la escuela privada


Los colegios de pago han perdido más de un 15% del alumnado en infantil

Muchos centros bajan precios y crean ayudas para padres que no pueden pagar


J. A. AUNIÓN / MANUEL V. GÓMEZ                                                  Madrid                                                      24 FEB 2012 - 21:29 CET


El sector de la escuela privada, que acoge en torno al 6,5% de los alumnos de toda España, algo menos de medio millón, también está sufriendo la crisis económica. Casos extremos como el del embargo del colegio madrileño Santa Illa —debe casi un millón de euros a la Seguridad Social, deuda acumulada desde hace nada menos que 20 años— son muy aislados y puntuales, aseguran las patronales del sector, pero también admiten que algunos centros están pasando aprietos por la pérdida de alumnos que se pasan a la privada concertada (subvencionada) y por el creciente número de padres con problemas para hacer frente a los pagos.
La educación infantil (la vía de entrada a los centros, pues en primaria y secundaria es más raro el movimiento de alumnos) y el bachillerato son las dos puertas por donde se les están escapando los alumnos, según ACADE, patronal mayoritaria en la enseñanza totalmente privada. Las escuelas infantiles han perdido este año un 15,86% de los alumnos, con una disminución de la plantilla del 10%, según una encuesta hecha entre sus centros. En bachillerato, la reducción de estudiantes alcanza el 8%.
¿Dónde van? Según el sector, principalmente a la concertada. Estos colegios privados, pero subvencionados por la Administración, sí han notado —pero sin cifras concretas— un repunte de las solicitudes y mayores listas de espera, explican las patronales FERE (mayoritaria en la concertada) y CECE.
El presidente de esta última, Antonio Rodríguez-Campa, matiza que la crisis está afectando de manera desigual dependiendo de los centros, pues algunos de ellos no están perdiendo alumnos. Probablemente se trate de los especialmente dirigidos a las clases más pudientes, o los que están situados en zonas con muy poca enseñanza totalmente privada. Esta se concentra sobre todo en la Comunidad de Madrid, con el 36% de la oferta de toda España.
Lo mismo ocurre (aunque también sin cifras al respecto) con los problemas de los padres para pagar las cuotas: afecta a unos colegios más que a otros. En El Encinar, un centro femenino, privado y católico en Córdoba que forma parte del grupo Fomento —de carácter nacional y que en la ciudad tiene otro colegio, solo para chicos, llamado Alzahir— sí han notado más problemas en los abonos de los padres. Para ayudarles, se ha organizado un fondo de garantía, un seguro que garantiza la escolaridad de los críos en el centro.
Solo se pueden acoger a este las familias que tengan alguno de sus miembros en paro. El transporte y el comedor no entran en este fondo. Pero el colegio sí ha notado que hay más familias que optan por comer en casa o llevar ellos mismos a los niños. Para aquellas que han visto menguados sus ingresos económicos se ha organizado un patronato, formado por padres de alumnos, antiguos alumnos o antiguos padres, que redondea como beca el pago de las mensualidades. “Se buscan becas, se ofrece pagos más fraccionados, se hacen descuentos temporales, se dejan de hacer obligatorios los servicios de comedor o de transporte…, depende de cada colegio”, resume Rodríguez-Campa sobre las reacciones de los colegios ante los impagos.
Todo ello ocurre aunque también están ajustando los precios. Una encuesta hecha por la asociación de usuarios FUCI a principio de este curso señalaba que el coste medio de la escuela privada en España (de matrícula, comedor, transporte, uniforme, etcétera) es un 7% menor que hace un año: de 1.174 a 1.095 euros al mes. El Colegio Sundland, británico privado situado en Cártama (Málaga), atravesó dificultades económicas el año pasado que se salvaron con la compra del 80% de su accionariado por parte de la empresa Novaschool. Este curso reducirá en torno al 30% su tarifa. 

Disminuye la participación en actividades extraescolares y los niños que se quedan al comedor
Además, según ACADE, están disminuyendo las actividades extraescolares y servicios complementarios o el transporte (aquí han notado una disminución del 7%). Algo que también ocurre en la concertada, con una disminución de entre 10% y el 15% en las extraescolares y el comedor, calcula Luis Centeno, de FERE, y que probablemente también está ocurriendo en la pública.
Rodríguez-Campa asegura que, a pesar de los problemas, no conoce ningún colegio que esté al borde del cierre. La Seguridad Social no ha ofrecido datos sobre el dinero que le deben los colegios privados. Esa cifra está dentro de los 110 millones de euros que le adeudaba todo el sector educativo el pasado 31 de enero, lo que incluye enseñanza pública, concertada y privada, las universidades y las academias de formación no reglada. A primera vista, la cifra puede parecer alta, pero no es el sector que peor lo está pasando. De hecho, de la deuda conjunta de las empresas con la Seguridad Social, que el año pasado ascendía a más de 6.000 millones, unos 500 millones proceden del sector de la construcción. Que haya 110 millones de euros pendientes de cobro no quiere decir que la Seguridad Social haya dado ya los pasos necesarios para embargar por una cantidad equivalente. El embargo es el último paso, antes se ha tratado de llegar a un pacto con la empresa deudora con plazos de pago.


Educar en casa: otra visión


ELISA LONG PÉREZ                                   Guadalajara                                     25 FEB 2012 - 00:03 CET
Leí el pasado lunes día 20 la carta de una niña educada en casa. A ella no le gustó. Le respeto, pero, por favor, publiquen también la mía. Yo también tengo 16 años y he sido educada en casa. Nunca se me ha obligado, se me dio la opción. De hecho, acudí a dos colegios diferentes cuando tenía ocho años. Es la única vez que he dormido mal y he estado enferma, no me gustó. En casa, no significa que no podía salir o que tenían que venir los profesores. He asistido a cursos de francés, de alemán (dos idiomas que ya hablo con alguna soltura), estoy incorporada a un equipo de tenis, practico el piano en lecciones a veces sola y a veces en grupo, y voy a clases de teatro con otros 15 alumnos. Mi experiencia es buena y no padezco dificultades de relación o de integración con nadie. Eso sí, me han enseñado a no juntarme con otros con la intención de discriminar: para señalar al gordo, al que tiene dificultades, al que es un poco menos guapo, a quien diga el que manda en la tribu.
Hay materias de las que sé muy poco y otras de las que sé mucho más. Pero disfruto aprendiendo sin angustias, sin exámenes, sin comparaciones.
Mi madre (esto me ha dicho que lo ponga de su parte) dice que nosotros no defendemos la escuela en casa como único sistema sino como una opción más. El colegio nos parece estupendo, no vemos que tenga que ser lo único ni lo obligatorio. Y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea dice que los padres pueden tener sus propias ideas pedagógicas y educar a sus hijos conforme a ellas. En mi caso, además, lo decidimos todos juntos, mis padres y yo. La escuela en casa es una opción para mí (inglesa y española) válida. Si no lo es para otros, fenomenal, que tengan otras opciones.— Elisa Long Pérez.

Piernas peludas para la calvicie

 

  • El vello de las piernas se puede utilizar en implantes capilares.
  • En algunos casos, se requiere esta técnica para mejorar los resultados.
El microinjerto capilar no es sólo uno de los procedimientos quirúrgicos más de moda sino que es de los que más se ha reinventado. Tanto es así, que ahora se empieza a utilizar pelo de diferentes zonas del cuerpo, no sólo de la parte más poblada de la cabeza, para mejorar el aspecto estético final. Un artículo recién publicado en la revista 'Archives of Dermatology', describe los casos de dos pacientes en los que se ha empleado pelo procedente de la pierna para frenar su calvicie.

Como explica el autor, Sanusi Umar del departamento de Dermatología de la Universidad de California, no es un método de primera elección, se trata de una opción complementaria al microtrasplante capilar convencional. Es decir, primero el especialista toma los folículos de zonas libres de marca genética de alopecia (normalmente la nuca) y los injerta en el área donde se ha perdido el cabello. "En general, la gente queda satisfecha", señala Aurora Guerra, jefa de sección de Dermatología del Hospital 12 de Octubre (Madrid).

Pero en algunos casos, la imagen final no es la esperada. Si la zona donante es muy pobre, aunque se cubra la calvice, la sensación general es de poco pelo. Además, el cabello de la nuca de algunas personas es muy fuerte y, cuando se implanta en la primera línea de implantación capilar (en la frente), queda poco natural, dado que "en esta zona el pelo es más fino y suave, como el de un bebé", indica Umar. Esta era la situación de uno de los dos pacientes que cita el artículo de 'Archives of Dermatology'.

 
Cuando esto ocurre, los implantes de pelo de las piernas "pueden ser muy útiles", apunta la dermatóloga. "Son más finos y más cortitos y, al intercalarse con los microinjertos estándar, dan un aspecto más natural. También consiguen contrarrestar la sensación de 'poco pelo' que el paciente pueda tener después de la intervención, ya que, de alguna manera, rellenan huecos".

En los dos pacientes del artículo, los resultados fueron positivos. "A uno de ellos le implantaron 1.025 folículos pilares de la pierna y al otro unos 1.000, uno por uno". Bajo anestesia local, el doctor Umar utilizaba un dispositivo que crea heridas microscópicas alrededor de los folículos del pelo, por lo que no quedaban señales de la extracción. Según el artículo, "los hombres estaban contentos con la técnica y el efecto logrado".

Lo novedoso es el uso del vello de las piernas, no el hecho de recurrir al pelo de otras partes del cuerpo. Esto ya se hace para mejorar los resultados estéticos, "normalmente se aprovechan los del pecho y espalda", aclara Federico Cardona, cirujano y especialista en alopecia. Dado que el trasplante "se realiza por unidad folicular completa, incluyendo la glándula sebácea y sudorípara, el pelo se sigue comportando de la misma manera, se implante donde se implante". Esto significa, en el caso del vello de la pierna, que "como mucho puede crecer hasta los dos centímetros". No alcanza el tamaño de un cabello normal, pero para determinados casos (cuando la zona donante es pobre o los pelos de la nuca muy fuertes), "sí consigue un aspecto general más natural", concluye la dermatóloga.

No hay que olvidar, añade, que "algunas personas tienen depresiones tremendas por la calvicie y esto es una opción más para mejorar su estética y autoestima".
 http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/02/23/pielsana/1330017967.html